Archivos de la categoría ‘La evolución de los seres vivos’

HOMO ANTECESSOR

7 junio 2010

Homo Antecessor

800.000 años atrás en el tiempo, una especie común a los neandertales y a los homo sapiens vivía en la Sierra de Atapuerca (Burgos). Homo antecessor salió a la luz en 1997.
Homo antecessor es una especie fósil perteneciente al género Homo, considerada la especie homínida más antigua de Europa. Tiene más de un millón de años de antigüedad (Pleistoceno Inferior). Eran individuos altos, fuertes y con rostro de rasgos modernos, aunque su cerebro era más pequeño que el del hombre actual.
Las connotaciones en el árbol de los homínidos provocadas por este hallazgo han sido muy importantes y, sin duda, ha sido uno de los grandes descubrimientos en el campo de la paleontología. Esta especie demostró que en Europa ya vivían seres humanos hace más de 800.000 años, mucho antes de lo que se pensaba.
La definición de esta especie es fruto de los más de ochenta restos hallados desde 1994 en el nivel TD6 del yacimiento de Gran Dolina en la Sierra de Atapuerca.
De acuerdo con sus descubridores, J.M. Bermúdez de Castro, J.L. Arsuaga, E. Carbonell, A. Rosas, I. Martínez y M. Mosquera, entre los caracteres anatómicos de estos homínidos cabe destacar un conjunto de rasgos muy primitivos en el aparato dental, que llevaron a establecer una relación entre éstos y los homínidos africanos del Pleistoceno Inferior. Una mandíbula muy bien conservada de una mujer H. antecessor, de entre 15 y 16 años, recuperada del yacimiento de la Gran Dolina tiene similitudes muy claras con las del Hombre de Pekín (Homo erectus), lo que sugiere un origen asiático de H. antecessor. Sin embargo, el patrón de desarrollo y erupción de los dientes es prácticamente idéntico al de las poblaciones modernas.

Su morfología revolucionó la idea que se tenía hasta ese momento de la evolución de nuestra especie. Su capacidad craneal era elevada (más de 1.000 cc) y poseía una cara muy moderna, es decir, esta especie sufrió una reestructuración total del neurocráneo, la mandíbula, los dientes y la cara, es totalmente diferente a todo lo anterior.

La morfología facial es similar a la de Homo sapiens, con orientación coronal y ligera inclinación hacia atrás de la placa infraorbital que determina la presencia de una fosa canina muy conspicua. El borde inferior de esta placa es horizontal y ligeramente arqueado. El arco superciliar es en doble arco y la capacidad encefálica, estimada a partir de un fragmento incompleto de hueso frontal, indica una cifra superior a los 1.000 cm³. La morfología de la mandíbula recuerda a la de ciertos homínidos muy posteriores, del Pleistoceno Medio, de la especie Homo heidelbergensis, como los de la Sima de los Huesos, también de Atapuerca. El esqueleto postcraneal indica una cierta gracilidad en comparación con la mayor robustez del Hombre de Neanderthal de la segunda mitad del Pleistoceno Medio.
El patrón primitivo de los dientes y la morfología generalizada de la mandíbula de “Homo antecessor” no facilita la labor de situar esta especie en la filogenia humana. Algunos rasgos dentales y mandibulares invitan a pensar que “Homo antecessor” está relacionado con “Homo ergaster”, una especie africana del Pleistoceno inferior, cuyos representantes más completos tienen una antigüedad de entre 1,7 y 1,5 millones de años. No obstante, las nuevas evidencias de Dmanisi nos obligan, una vez más, a reabrir el debate de los primeros europeos. No hay todavía datos para afirmar que la población representada por los homínidos de este yacimiento georgiano se expandieran por Europa. Tal vez nunca lo hicieron. Aún en el caso de que “Homo georgicus” ocupara Europa durante el Pleistoceno inferior no habría de tener necesariamente una relación antecesor-descendiente con “Homo antecessor”. Las comparaciones realizadas hasta la fecha, si bien son muy preliminares, indican diferencias muy netas entre las dos especies. Como se comentó en un párrafo anterior, cabe pensar también que los homínidos de Dmanisi se extendieran por el sur de Asia hasta alcanzar el extremo del sudeste asiático, donde habrían dado lugar a la especie “Homo erectus”.

Desarrollo y proporciones corporales en “Homo antecessor”

La morfología totalmente moderna de ATD6-69 sugiere una relación filogenética de “Homo antecessor” con nuestra especie. Aunque ATD6-69 pertenezca a un individuo inmaduro y la morfología de la cara de los adultos de “Homo antecessor” no fuera totalmente similar a la de los adultos de nuestra especie, ahora sabemos que la morfología moderna de la cara apareció mediante un proceso pedomórfico de neotenia. Este proceso de evolución por heterocronía (cambio en los tiempos y tasas de desarrollo de las especies antecesoras con respecto a sus especies descendientes) posibilitó a los adultos de Homo sapiens retener el aspecto juvenil de la cara de nuestra especie antecesora.

Por otro lado, el patrón de desarrollo dental de los homínidos de TD6 es idéntico al de las poblaciones modernas, como han revelado nuestras investigaciones de los Homínidos 1, 2 y 3 de TD6. El patrón de desarrollo dental está definido por el tiempo de formación de las coronas y raíces de todos los dientes y por el orden que transcurre entre los distintos momentos importantes en la formación de los dientes. Estos momentos se refieren sobre todo al inicio y final en la formación de la corona y raíz, que en cada especie tienen su ritmo particular. Los Homínidos 1, 2 y 3 de TD6 conservan dientes en diferentes fases de su desarrollo y erupción, que han permitido conocer ese ritmo en el momento de su muerte.

El patrón de desarrollo dental tiene un fuerte componente genético y está poco influido por circunstancias del ambiente. Además, el patrón de desarrollo dental guarda una estrecha correlación con diferentes rasgos del denominado “modelo de historia biológica” de las especies. Entre estos rasgos cabe señalar de manera muy especial las diferentes etapas que definen el desarrollo general de una especie. En chimpancés y gorilas el desarrollo dura no más de 11 ó 12 años y en ese tiempo se suceden una larga etapa de infancia, que se corresponde con la época de lactancia, y una etapa juvenil, también muy prolongada, que concluye con la madurez sexual. Todo parece indicar que los australopitecos, los parántropos y las formas más primitivas de “Homo” tuvieron un patrón de desarrollo dental similar en muchos aspectos al de chimpancés y gorilas. En consecuencia, estos homínidos pudieron tener un modelo de desarrollo similar al de estos primates, con etapas infantil y juvenil muy largas, y no más de 11 años de desarrollo total antes de la madurez sexual.

“Homo antecessor” representa la especie de homínido más antigua en la que se ha podido describir un patrón de desarrollo dental totalmente moderno. Esto sugiere que en “Homo antecessor” habrían aparecido las dos etapas nuevas que caracterizan el desarrollo de nuestra especie: la niñez y la adolescencia. Además, la duración total del desarrollo de esta especie se habría prolongado como en “Homo sapiens”, tal vez aproximándose ya a los 18 años que nos lleva a los humanos alcanzar el estado adulto.

La capacidad craneal también guarda una correlación muy alta con la duración del desarrollo. Los análisis teóricos sugieren que los homínidos alcanzaron un desarrollo similar en duración al de nuestra especie cuando se superó la barrera de 1000 cc de capacidad craneal. En los homínidos de TD6 sólo podemos realizar una aproximación a su capacidad craneal a partir del frontal ATD6-15. Las dimensiones (anchura frontal mínima y anchura biestefánica) son más elevadas que en los ejemplares de “Homo ergaster” y sugieren una capacidad craneal superior a 1000 cc. Este dato, si bien no es definitivo, apoya las conclusiones obtenidas mediante el estudio del desarrollo dental.

El estudio de los diferentes huesos del esqueleto postcraneal tropieza con la dificultad de que la mayoría de ellos están muy incompletos. Una clavícula de adulto, ATD6-50, un radio también de adulto, ATD6-43, dos rótulas, probablemente del mismo individuo y los diferentes elementos de pies y manos, son los restos que ofrecen más información. La morfología de todos estos fósiles, si bien presenta algunos rasgos considerados primitivos para el género “Homo” (con excepción de “Homo habilis”) parece estar también muy próxima a la de las poblaciones modernas. La longitud del radio y de la clavícula es muy larga y la extrapolación de los datos a las fórmulas clásicas de Trotter y Gleser sugiere una estatura superior a 170 cm para los adultos de TD6, un resultado que se confirma con la medida de la longitud del metatarso. La elevada longitud del radio también sugiere una valor alto para el índice braquial; es decir, “Homo antecessor” tendría una proporciones de los miembros superiores con respecto a su estatura similares a los de las poblaciones modernas.
La mayoría de los restos humanos de TD6 (Gran Dolina) se encuentran en un estado de conservación excelente, pero corresponden en general a fragmentos de tamaño variable. Esta fragmentación, así como otros caracteres de los restos (marcas de corte, golpes producidos por instrumentos líticos, tipos de fractura, etc), que también se observan en los restos fósiles de los ungulados, representan evidencias muy claras de un acto de canibalismo.

Prácticamente el 50% de los fósiles humanos presentan cortes o fracturas producidos por instrumentos líticos, y se encuentran indistintamente en los huesos craneales y en los del esqueleto postcraneal, lo que indica un consumo total de los cadáveres. Además, todos los individuos presentan algún estigma de canibalismo.

Desgraciadamente, no se han encontrado aún fósiles en África de la misma antigüedad que podrían hacer seguir la pista de esta especie, y los de Asia contemporáneos a ella se refieren únicamente al Homo Erectus. Se podría decir que es el eslabón que une al Homo ergaster y enlaza con formas más cercanas a nosotros.
los diferentes fragmentos de hueso temporal recuperados hasta la fecha en TD6, permiten establecer la morfología de “Homo antecessor” en dos rasgos con significado filogenético. Por una parte, los fósiles de TD6 presentan la apófisis estiloides. Este es un rasgo primitivo presente en la mayor parte de los representantes de “Homo”, mientras que la no fusión de las apófisis estiloides a la base del cráneo es un rasgo derivado de “Homo erectus”. Por otro lado, el borde superior de la escama temporal de “Homo antecessor” es elevado y arqueado, como en los fósiles humanos del Pleistoceno medio de África y Europa, los neandertales y la humanidad actual. Por el contrario, los ejemplares de “Homo erectus”, “Homo ergaster” y “Homo habilis” presentan huesos temporales con escamas cuyos bordes superiores son más bajos y rectilíneos. La presencia de este rasgo delata la estrecha relación filogenética de “Homo antecessor” con los neandertales, la humanidad moderna y sus respectivos antepasados del Pleistoceno medio.

En la actualidad, la validez de esta denominación como especie diferente es defendida por sus descubridores y otros expertos, que consideran que H. antecessor precede a H. heidelbergensis y por tanto es también antepasado de H. neanderthalensis; sin embargo, parte de la comunidad científica la considera una simple denominación, no específica, para referirse a restos encontrados en Atapuerca, que ellos asignan a la especie H. heidelbergensis o bien, la consideran una variedad de Homo erectus/Homo ergaster.
En marzo de 2008 se han dado a conocer nuevos restos de Homo antecessor, concretamente parte de una mandíbula de un individuo de unos 20 años y 32 herramientas de sílex de tipo olduvayense (modo 1), datados en 1,2 millones de años de antigüedad, lo que hace retroceder considerablemente la presencia de homínidos en Europa. Los restos fueron hallados en 2007 en la Sima del Elefante, yacimiento situado a unos 200 metros de la Gran Dolina.1 2
Si aceptamos que el origen de nuestra especie debe buscarse en Africa hace entre 100.000 y 200.000 años, debemos aceptar un origen africano para la especie H. antecessor, muy probablemente a partir de poblaciones pertenecientes a la especie H. ergaster. También debemos aceptar una continuidad evolutiva de H. antecessor en Africa, que culminaría con la aparición de las poblaciones humanas modernas.

‘Si un Homo Antecessor naciera en el siglo XXI, podría llegar a ser ingeniero’
• Bermúdez de Castro invita en su libro a reflexionar sobre el desarrollo de nuestra especie
El codirector de las excavaciones en los yacimientos de Atapuerca y director del CENIEH (Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana), José María Bermúdez de Castro, invita en su nuevo libro a reflexionar sobre el desarrollo de nuestra especie para descubrir qué tenemos en común con nuestros antepasados.
‘La evolución del talento. Cómo nuestros orígenes determinan nuestro presente” propone un viaje por la evolución humana que pretende dar respuesta a la incógnita del quiénes somos. Bermúdez de Castro asegura que este libro es fruto de su experiencia en el estudio de la evolución humana, y también de estudiarse a sí mismo, no sólo como individuo, sino como especie.
Estas son algunas de las declaraciones de Bermúdez de Castro durante su entrevista:
• Normalmente la reflexión de quiénes somos como especie deriva del estudio de la evolución humana y de los individuos que la protagonizan desde distintos puntos de vista: su desarrollo, la antropología social y la cultura. Es entonces cuando piensas y te preguntas cómo hemos cambiado, de dónde procedemos o qué características tienen otros primates muy parecidos a nosotros genéticamente, de hecho sabemos que compartimos con los chimpancés un 99% de nuestros genes y que tenemos un ancestro común con ellos que vivió hace relativamente poco tiempo, seis millones de años.

• Patrones de comportamiento como el liderazgo o la cooperación entre equipos existen desde hace millones de años y el estudio de nuestros antepasados puede tener aplicaciones tan prácticas como la gestión de equipos en una empresa.

• Hay que estudiar el mundo de los primates, saber cómo funcionan y luego fijarnos en cómo funcionamos nosotros. He llegado a la conclusión de que ambos comportamientos son muy parecidos; eso sí, somos más inteligentes y por eso más complicados. El liderazgo resulta más complejo en la actualidad, pero las bases biológicas son las mismas aunque también he de decir que hay personas que no comparten esta percepción. Creo que lo que aprendemos del pasado, puede resultarnos de gran utilidad en el presente.

• Todas las especies tienen talento, cada una posee su inteligencia particular. Nosotros somos muy inteligentes, tenemos un gran cerebro, pero ¿hasta dónde llega esta inteligencia? Especies que nos han precedido como el Homo Antecessor o los Neanderthales estaban dotadas con un cerebro prácticamente igual que el nuestro y sin embargo, ellos no han conseguido llegar a la Luna.

• Vivimos en grandes poblaciones y trabajamos en equipo uniendo nuestras capacidades individuales en algo que podríamos denominar ‘cerebro colectivo’; no es el individuo el que consigue que una especie tenga éxito. Si cualquiera de nosotros, con nuestra inteligencia, viajara en el tiempo hasta el Pleistoceno y naciera en el seno de una familia Antecessor o Neanderthal, haría lo mismo que ellos: fabricaría herramientas de piedra, utilizaría palos para cazar y sería un gran cazador, pero poco más.

http://www.atapuerca.tv/atapuerca/fosiles_dolina

http://www.portalciencia.net/antroevoante.html

http:/es.wikipedia.org/wiki/Homo_antecessor

http://www.rtvcyl.es/fichaNoticia.cfm/CASTILLA%20Y%20LE%C3%93N/20100201/CASTILLA%20Y%20LE%C3%93N/homo/antecessor/naciera/siglo/xxi/podria/llegar/ser/ingeniero/897B6F1C-DA79-B245-D93AA2420D8A1518

El Hombre Neandertal.

7 marzo 2010

El hombre de Neandertal (Homo neanderthalensis) es una especie extinta del género Homo que habitó Europa y partes de Asia occidental desde hace 230.000 hasta 28.000 años atrás, durante el Pleistoceno medio y superior y culturalmente integrada en el Paleolítico medio. En un periodo de aproximadamente 5.000 años se cree convivió paralelamente en los mismos territorios europeos con el Hombre de Cro-Magnon, primeros hombres modernos en Europa. Evidencias de esta convivencia se han encontrado en las cuevas de Chatelperron.

Sus características definidoras, a partir de los huesos fósiles descubiertos hasta ahora son: esqueleto robusto, pelvis ancha, extremidades cortas, tórax en barril, arcos supraorbitarios resaltados, frente baja e inclinada, faz prominente, mandíbulas sin mentón y gran capacidad craneal. Vivían en grupos organizados, formados por alrededor de unos treinta miembros.

Los neandertales fueron una especie bien adaptada al frío extremo. Tenían un cráneo alargado y amplio, baja estatura y complexión robusta, y nariz amplia de aletas prominentes; rasgos que denotan adaptación a climas fríos, como se puede observar actualmente en las poblaciones del Ártico. Sus cerebros eran igual o más grandes que los del hombre moderno. Un neandertal promedio tendría una altura de 1,65 m, de contextura pesada, y musculatura robusta. Si bien su estructura ósea no los hacía corredores de largo aliento, sí eran caminantes de largas distancias. Estudios anatómicos realizados han determinado que el neandertal podía articular una fonética limitada respecto al que actualmente posee el hombre moderno, esto debido a la ubicación de la laringe, más arriba que el moderno.

 DESCUBRIMIENTO

Los primeros fósiles fueron encontrados en Engis (Bélgica), en 1829. Le siguen los de Gibraltar, en la cantera de Forbe en 1848, pero no se reconoció el significado de estos dos descubrimientos hasta bastante después de que se diera a conocer el famoso Neanderthal 1. Este fue hallado en 1856 cerca de Düsseldorf en el valle del río Düssel en Alemania, tres años antes de que Charles Darwin publicara El origen de las especies.

El descubrimiento de 1856 fue realizado por Franz Mayer, de la Universidad Bonn, y para explicar dicho hallazgo inventó una teoría curiosa. Según Franz el esqueleto pertenecía a un cosaco ruso que perseguía a Napoleón a través de Europa. Explicaba que el cosaco sufría raquitismo, lo que explicaría la forma arqueada de sus piernas, y que el dolor del raquitismo le hacía arquear tanto las cejas que le produjeron unos fuertes arcos supraciliares.

CLASIFICACIÓN

William King le asignó en 1864 el nombre Homo neanderthalensis, dándole condición humana pero considerándolo una especie diferente. Posteriormente y debido a su elevada capacidad craneal equivalente a la del humano actual se le denominó Homo sapiens neanderthalensis durante la mayor parte del s.XX, a pesar de las notables diferencias anatómicas. Su lugar en la clasificación científica ha sido fuertemente debatido, pero el consenso actual lo ubica como una especie aparte. La genética ha demostrado que el Hombre de Neandertal evolucionó paralelamente al Homo sapiens desde antepasados comunes lejanos. Los científicos han tenido éxito en extraer el ADN de varios esqueletos de neandertales. Después de un cuidadoso análisis, particularmente del ADN mitocondrial y además de una cantidad de ADN nuclear, parece que el ADN de los neandertales no es muy diferente al del H. sapiens, estudios del genoma obtenidos de huesos han evidenciado que coincide en un 99,9%, adicionalmente presenta el gen que permite la fonación lo que se deduce podían articular lenguaje.

Al medir el grado de diferencia filogenética entre el ADN de los neandertales y el de los humanos modernos, los investigadores sugieren que estas dos especies surgieron de linajes separados hace por lo menos 400 mil años y hasta 1 millón de años atrás. Aunque no se descarta un pequeño aporte neandertal al acervo genético del Homo sapiens, el reciente estudio del material genético procedente de la muela de un niño neandertal de hace 100 mil años ha concluido que el hombre de Neandertal no es antepasado directo del Homo sapiens.

ORIGEN

Mientras el Homo sapiens evolucionó en África, desde donde migró hace entre 100.000 y 60.000 años hacia el resto del planeta, el hombre de Neandertal se cree que desciende del Homo heidelbergensis. Estudios recientes indican que su origen podría estar en la Península Ibérica.

EXISTENCIA EN EL TIEMPO

En la Península Ibérica hay pruebas de su existencia desde los primeros estadios (hace unos 230.000 años) hasta hace aproximadamente 28.000 años, como indican estudios recientes.

Surgieron hace unos 230.000 años en el Paleolítico Inferior y desaparecen del registro fósil hace unos 28.000-33.000 años, después de haber creado y desplegado la importante y extendida cultura Musteriense, que se considera como la expresión del Paleolítico Medio, y también el Châtelperroniense, que actualmente se cree que habría sido autóctono. Las causas de su extinción son todavía motivo de debate y se discuten más abajo.

CANIBALISMO

El canibalismo es algo probado en diferentes yacimientos neandertales. Los restos óseos presentan marcas de corte realizadas con herramientas de piedra, y están muy bien conservados por haber sido eliminada de sus huesos toda la carne. No era un canibalismo antropofágico sino ritual, según se cree. Ya que al parecer la carne se quitaba de los huesos para ser enterrados, y no para ser comida. Esto se sabe por comparación etnológica. Bajo un microscopio se nota la diferencia de los cortes realizados en animales de caza para ser comidos, y en los que se practican en huesos de los miembros fallecidos del grupo.

Esta sería una práctica que se habría realizado a lo largo de largos períodos y en diferentes regiones. Los yacimientos mencionados están uno en Francia y el otro en Croacia; el primero está datado en 100 mil años y el segundo en 30 mil. También se han encontrado evidencias de canibalismo ritual en El Sidrón y Atapuerca (España), en Combe Grenal (Francia), en Krapina (Croacia) y en la cueva de Guattari (Italia).

Aunque en el caso de la cueva del Sidrón se cree que podría ser un canibalismo con fines alimenticios, debido a hambrunas. Al parecer, en los dientes de esos individuos se pueden ver períodos de hambruna, y los huesos están triturados como para quitarles el tuétano, es decir, los “limpiaba” con fines alimenticios, y no rituales.

LENGUAJE Y ARTE

Es polémica la cuestión de qué forma de comunicación manejaban los neandertales: si un lenguaje relativamente similar al moderno (con estructura compositiva y reglas gramaticales, de modo que un número limitado de palabras se combina para crear un número ilimitado de frases posibles) o algunas formas menos desarrolladas y, en cierto sentido, más próximas al sistema de comunicación de los simios.

Entre los autores que consideran que los neandertales no usaban un lenguaje como tal está el arqueólogo Steven Mithen, de la Universidad de Reading, que defiende la teoría de que tenían un sistema de comunicación “Hmmmm” (esto es, holístico, manipulador, multimodal, musical y mimético. Véase The Singing Neanderthals). Lieberman realizó un modelo coincidente con la opinión de Mithen: la situación del cuello adelantado y la disposición de la laringe parecerían haber dificultado un lenguaje articulado, sin embargo otros estudios suponen que el hiodes estaba lo suficientemente desarrollado y posicionado como para la emisión de fonemas discretos con capacidad simbólica, aunque de un modo mucho más tosco que en el Homo sapiens.
El arte (musteriense) de los neandertales aún presenta controversias: André Leroi-Gourhan, entre otros, observó que podían, y de hecho solían hacerlo, rendir homenajes a sus difuntos (elaborando sencillas tumbas), bastante tardíamente, cuando ya podrían haber entrado en contacto con los H. sapiens los neandertales parecen haber estado dotados de la suficiente habilidad como para copiar rudimentariamente el arte de los H. sapiens primitivos: en yacimientos correspondienes a neandertales se han hallado algunos pocos objetos de cuerno pulido que parecen haber tenido un valor estético e incluso una muy tosca máscara confeccionada con una basta placa de piedra a la cual se le practicaron dos oquedades a modo de ojos.

EXTINCIÓN

Se han propuesto muchas explicaciones para la extinción de los neandertales, en relación o no con la expansión de los cromañones con los que convivieron en Europa en los últimos milenios de su vida como especie. El paleobotánico José Carrión, de la Universidad de Murcia, propone una tesis de extinción por cambio ambiental ligado a los cambios climáticos.

BIBLIOGRAFÍA

VÍDEOS

Irene Manero Hernando 4ºD

4 marzo 2010

HOMO SAPIENS

Homo antecesor es una especie fósil perteneciente al género Homo, considerada la especie homínida más antigua de Europa. Tiene más de un millón de años de antigüedad (Pleistoceno Inferior). Eran individuos altos, fuertes y con rostro de rasgos modernos, aunque su cerebro era más pequeño que el del hombre actual.

La definición de esta especie es fruto de los más de ochenta restos hallados desde 1994 en el nivel TD6 del yacimiento de Gran Dolina en la Sierra de Atapuerca. De acuerdo con sus descubridores, entre los caracteres anatómicos de estos homínidos cabe destacar un conjunto de rasgos muy primitivos en el aparato dental, que llevaron a establecer una relación entre éstos y los homínidos africanos del Pleistoceno Inferior. Una mandíbula muy bien conservada de una mujer H. antecesor, de entre 15 y 16 años, recuperada del yacimiento de la Gran Dolina tiene similitudes muy claras con las del Hombre de Pekín (Homo erectus), lo que sugiere un origen asiático de H. antecesor. Sin embargo, el patrón de desarrollo y erupción de los dientes es prácticamente idéntico al de las poblaciones modernas.

La morfología facial es similar a la de Homo sapiens, con orientación coronal y ligera inclinación hacia atrás de la placa infraorbital que determina la presencia de una fosa canina muy conspicua. El borde inferior de esta placa es horizontal y ligeramente arqueado. El arco superciliar es en doble arco y la capacidad encefálica, estimada a partir de un fragmento incompleto de hueso frontal, indica una cifra superior a los 1.000 cm³. La morfología de la mandíbula recuerda a la de ciertos homínidos muy posteriores, del Pleistoceno Medio, de la especie Homo heidelbergensis, como los de la Sima de los Huesos, también de Atapuerca. El esqueleto postcraneal indica una cierta gracilidad en comparación con la mayor robustez del Hombre de Neanderthal de la segunda mitad del Pleistoceno Medio.

En marzo de 2008 se han dado a conocer nuevos restos de Homo antecessor, concretamente parte de una mandíbula de un individuo de unos 20 años y 32 herramientas de sílex de tipo olduvayense (modo 1), datados en 1,2 millones de años de antigüedad, lo que hace retroceder considerablemente la presencia de homínidos en Europa. Los restos fueron hallados en 2007 en la Sima del Elefante, yacimiento situado a unos 200 metros de la Gran Dolina.]

Hace de más de veinte años en 1962 miembros de grupo espeleológico Edelweis de Burgos obtuvieron las primeras pruebas de la existencia de restos de restos fósiles en la trinchera del ferrocarril en Atapuerca, fue decisiva la excavación que el investigador Trinidad de Torres y el Ge llevaron a cabo en yacimientos de la trinchera del ferrocarril y en la sima de los huesos de cueva mayor, en este último lugar se localizaron los primeros restos humanos.

LOS YACIMIENTOS DE ATAPUERCA

Fueron encontrados diferentes yacimientos:
-La Gran Dolina: Sus diferentes niveles tienen una edad comprendida de entre un millón y doscientos mil años. En el nivel TD6 se encontraron restos de los hombres europeos más antiguos conocidos hasta la fecha.
-Trinchera de Elefante: El estudio de este yacimiento a penas ha comenzado pero ya sabemos que contiene los elementos más antiguos encontrados hasta el momento en Atapuerca, probablemente hace un millón de años.
-Galería: Sus sedimentos contienen fósiles e industria lítica de edades comprendidas entre 2.00.000 y 4.00.000 años.
-Sima de los huesos: en la sima de los huesos dentro del complejo de cueva mayor se han encontrado 3.000 restos FÓSILES humanos de entre 2.50.000 y 3.00.000 años de antigüedad.

DOS ESPECIES

Aunque normalmente en los medios de comunicación hemos oído hablar de el hombre de Atapuerca, la realidad es que en los yacimientos de esta sierra de Burgos se han encontrado restos de FÓSILES pertenecientes a dos especies distintas:
-Homo Antecesor: el primer resto encontrado por el equipo investigador en Atapuerca en 1997, que vivió hace ochocientos mil años, es el antecesor común de los Neandertales (homo neandertalis) y de la especie a la que pertenecemos nosotros, los humanos modernos (homo sapiens).
-Homo Hedilbergensis: Por el contrario vivían en Atapuerca hace trescientos mil años y fue el precursor de los Neardentales que posteriormente se extinguieron, en la sima de los huesos se encontraron numerosos huesos que pertenecieron a un mínimo de treinta y dos individuos

¿QUÉ ANTIGÜEDAD TIENEN?

En Atapuerca se han empleado varias métodos para conocer la antigüedad de los fósiles:
-Método radiometrico.
-Método paleo magnético.
-Método de Bioestratigrafía
.

UNA VEGETACIÓN CAMBIANTE

Una parte del polen producido por las plantas que crecen en el entorno del yacimiento queda incorporada a los sedimentos del mismo. Este polen puede llegar transportado por el viento o en las regurgitaciones de pelo y hueso que efectúan las rapaces que nidifican cerca de las cuevas. Los granos de polen tienen una cubierta protectora muy resistente, que se conserva en los sedimentos en condiciones ambientales apropiadas.

LAS FAUNAS CAMBIAN A LO LARGO DEL TIEMPO

En las capas de sedimentos depositados en gran Dolina podemos observar los cambios de sedimentos a lo largo del tiempo, algunas especies evolucionan dando lugar a otras, en cambio hay especies que se extinguieron sin dejar descendencia. La aparición o desaparición en un yacimiento de una especie puede deberse también a cambios climáticos que ocasionan migraciones. Todo esto hace que en cada nivel encontramos una determinada fauna.

HERRAMIENTAS

Los homínidos de Atapuerca tallaban y utilizaban herramientas de piedra que les permitían realizar distintas actividades de forma precisa, como descuartizar los animales para obtener su carne, romper sus huesos para conseguir el tuétano o para trabajar sus pieles, presumiblemente para cubrirse. Aunque las materias primas que utilizaban los homínidos para fabricar sus herramientas no variaron de forma significativa, a través del tiempo, ya que eran de buena calidad y fáciles de conseguir. Los tipos de herramienta realizados tendieron sucesivamente hacia la complejidad y la especialización. En Atapuerca se pueden estudiar la evolución de las industrias desde el modo 1 u olduvayense, pasando por el modo 2 o achelense, hasta llegar al modo 3 o musteriense.

¿COMO LAS FABRICABAN?

Para fabricar herramientas de piedra es imprescindible tener acceso a materias primas de buena calidad, los homínidos que poblaron la sierra de Atapuerca no tenían que desplazarse lejos para conseguirlas ya que la mayoría de ellas se encontraban disponibles en un radio no superior a dos kilómetros. El sílex se puede localizar por los alrededores bajo la forma de grandes bloques procedentes de la formación de origen neógeno del kart de Atapuerca. También se pueden obtener a partir de los materiales originados en el cretácico que se encuentran en las zonas altas de la sierra. La mayor parte de los materiales es aportada por los ríos circundantes en especial por el Arzalon, algunas de cuyas terrazas se encuentran al borde de la misma sierra.

FABRICACIÓN EN SERIE

Las herramientas del modo 2 o achelense se caracterizan por una elaboración más compleja. En primer lugar los homínidos buscaban la materia prima adecuada para realizar el tipo de herramienta elegida. Después programaban las fases a seguir durante la talla para conseguir el útil deseado. Los instrumentos se empleaban para distintas tareas, al igual que sucedía en el modo 1, pero bajo un sistema de producción técnica estandarizada que permitía obtener instrumentos parecidos una y otra vez, generalmente de gran tamaño como bifaces, picos…

HACIA LA ESPECIALIZACIÓN

El modo 3 de elaboración de instrumentos o musteriense se caracteriza por una progresiva especialización en la realización de las actividades concretas, y por lo tanto por una perdida de versatilidad. Por otra parte y de forma paulatina Irán desapareciendo aquellas herramientas de gran tamaño que caracterizan el modo 2. En Atapuerca encontramos este tipo de piezas en los niveles TD10 y TD11 del yacimiento de gran dolina.

MODOS DE VIDA

ORGANIZACIÓN

Las dimensiones del área explotada por los homínidos dependerían de la disponibilidad de recursos: agua, animales, refugios, plantas y materias primas. En Atapuerca todos estos elementos se pueden encontrar sin dificultad en un radio de no más de cinco kilómetros, es decir una superficie de unos ochenta metros cuadrados. Este territorio pudría estar ocupado por una banda numerosa o varios grupos interrelacionados.

Dado que los homínidos del pleistoceno medio tenían un periodo de desarrollo tan lento y prolongado como el del homo sapiens cave suponer un intenso criado de las crías y en consecuencia una fuerte conexión de los grupos. El curtido del cuero y le trabajo de la madera presuponen una gran complejidad para las sociedades de cazadores y recolectores del pleistoceno medio de Atapuerca. La organización de estas sociedades primitivas así como el prolongado periodo de aprendizaje de las crías permite postular la existencia de un lenguaje articulado.

EN LAS CUEVAS.

Aunque los homínidos realizaban la mayor parte de sus actividades en las llanuras que rodean la sierra de Atapuerca, la existencia de cuevas en el entorno era una ventaja que se aprovechaba de forma conveniente. Las entradas de las cuevas representaban abrigos naturales, en especial en las épocas frías del año ya que tienen una temperatura constante y ofrecen además protección contra el viento.

DE CAZA.

La caza de herbiboros de tamaño mediano como caballos y ciervos pudo constituir otra fuente de alimentación. Existen yacimientos de caza en varios yacimientos europeos como SCHÖNINGEN. Es muy probable que la obtención de carne bien por caza o carroñeo fuera una actividad propia de algunos miembros del grupo que luego la transportaban hasta lugares de referencia para compartirla con el resto.
En caso de animales muy grandes todo el grupo se desplazaría hasta ellos para consumirlos.

CANÍBALES.

Los FÓSILES humanos del TD6 presentan claras evidencias de canibalismo. Tanto los restos humanos como los de fauna parecen intensamente afectados por marcas de corte para extracción de carne y desmembramiento. También presentan marcas de golpes para romper el hueso y extraer la medula, así como un tipo de fractura producido al quebrar los huesos con las manos. Los FÓSILES humanos y de otros animales parecen mezclados en el yacimiento.

¿A QUE EDAD MURIERON?

La edad a la que murieron los individuos infantiles, juveniles y adolescentes se puede determinar estudiando el estado de desarrollo y erupción de sus dientes, así como el grado de desarrollo de su esqueleto. El desarrollo dental tiene una duración y un patrón determinados en cada especie. Se puede calcular la edad de muerte de los homínidos de la sima de los hueso, Homo Hedilbergensis, comparando sus dientes con las de poblaciones actuales, Homo Sapiens, puesto que las dos especies tienen un desarrollo mental probablemente muy similar.

MUERTE EN EL PLEISTOCENO MEDIO.

La edad de muerte de los adultos se puede estimar a partir del desgaste de sus dientes, la velocidad de desgaste de los dientes depende de varios factores, en especial del tipo de dieta y de la cantidad de partículas abrasivas contenidas en el alimento.. En la actualidad se investigan las causas de la particular distribución de mortalidad de los homínidos de la Sima de los huesos. Cuando murieron la mayoría eran adolescentes y adultos jóvenes o muy jóvenes y apenas niños entre treinta y cuarenta años; esta distribución de mortalidad sugiere una muerte simultánea de todo un grupo de la que se salvaron la mayoría de los niños y los más viejos.

¿EL PRIMER ENTIERRO?

La hipótesis más probable para explicar la presencia de un conjunto tan excepcional de restos fósiles de homínidos en la sima de los huesos es que los seres humanos de aquel tiempo depositaban a sus muertos en lugares determinados  karst en la sierra de Atapuerca. De ser cierta esta hipótesis estaríamos ante la evidencia de un comportamiento que procedió al ritual de enterramiento de los muertos, practicado por los Neandertales, Homo Neandertalensis, y las poblaciones modernas, Homo Sapiens.

CURIOSIDADES

Los humanos que poblaron la Sierra de Atapuerca (Burgos) en el Pleistoceno se quedaban sin dientes hacia los 40 años porque la constante masticación de alimentos crudos, especialmente vegetales, les provocaba un desgaste acelerado de las coronas dentales, según muestra un estudio dirigido por José María Bermúdez de Castro, investigador del CSIC y codirector del yacimiento. Realmente eran pocos los individuos que llegaban a los 40 y menos aún a los 50, pero los jóvenes ya debían de tener una dentadura como la de una persona actual de 70 años. La pérdida de los dientes les privaba de una buena masticación y les abocaba a una difícil supervivencia. El trabajo, publicado en la revista norteamericana Proceedings of the National Academy of Sciences , ha analizado la velocidad de desgaste de los incisivos.

Australopithecus afarensis

25 febrero 2010
Australopithecus afarensis es un homínido extinto de la subtribu Hominina que vivió entre los 3,9 y 3 millones de años antes del presente. Era de contextura delgada y grácil, y se cree que habitó sólo en África del este (Etiopía, Tanzania y Kenia). La mayoría de la comunidad científica acepta que puede ser uno de los ancestros del género Homo.

La especie era bípeda, sin embargo era diferente de nosotros en bastantes aspectos relacionados; por ejemplo, sus piernas eran proporcionalmente más largas en comparación con los brazos. Asimismo, podemos suponer, a partir del largo y de la ligera curvatura de sus manos y pies, que tenían cierta actividad arbórea, como dormir en los árboles, por seguridad, u obtener comida de ellos. Su pecho no era plano, como el nuestro, sino que se estrechaba agudamente hacia arriba.

Estos homínidos poseían cerebros pequeños, aproximadamente del tamaño de los grandes simios (como un chimpancé o un gorila), aunque en comparación con el tamaño del cuerpo eran relativamente más grandes. Tenían caras grandes, que se proyectaban por delante del cráneo (como la mayoría de los homínidos primitivos).

Esto es, al menos en parte, reflejo del gran tamaño de los dientes, como en los simios. Sin embargo, y en contraste con éstos últimos, los caninos son reducidos, aunque se proyectan ligeramente delante del diente adyacente. Los incisivos son grandes (característica, en simios, asociada con un régimen frugívoro), y los premolares y molares son de tamaño sustancial, con superficies planas. La forma del paladar, aunque grande, forma una curva que no es parabólica, como la nuestra, ni de lados paralelos, como en simios. El efecto total es, de todas maneras, más parecido a la mandíbula humana que a la de un simio.

El 24 de noviembre de 1974, Donald Johanson, Yves Coppens y Tim White en Hadar, Etiopía encontraron los primeros restos australopithecus afarensis y fueron los de la mundialmente conocida “Lucy”, llamada así debido a la canción de The Beatles “Lucy in the sky with diamonds”, que era escuchada en el momento de la excavación. Fueron encontrados en el lugar donde habitaba la tribu Afar, de ahí el nombre afarensis. La especie resultó ser bastante antigua, datándose entre 3.5 y 2.8 millones de años antes del presente, siendo así la especie más antigua conocida que es con gran certeza antecesora del hombre. El hallazgo de Lucy, uno de los esqueletos más completos encontrados (pertenecientes a un especimen), se vio reforzado posteriormente por un grupo de más piezas, incluyendo cráneos, de la misma especie. Este grupo de fósiles es conocido como “La primera familia”, consistente en fósiles de al menos trece individuos.

Uno de los parecidos entre los chimpancés y los Australopithecus afarensis (especie a la que pertenece el fósil “Lucy”) está en su capacidad cerebral, que en estos últimos se encuentra entre 400 y 500 c.c. Sin embargo, en el cráneo también se hallan diferencias anatómicas que revelan que los australopitecos no son chimpancés. Una de las diferencias craneales entre los Australopithecus afarensis y los chimpancés es la ubicación del foramen mágnum (el agujero por el cual sale la médula espinal), pues en los australopitecinos apunta hacía abajo, característica que además refuerza la idea de la postura bípeda de estos organismos.

s organismos.

La especie presenta un alto grado de dimorfismo sexual. Los machos medían alrededor de 1,50 metros y pesaban más de cincuenta kilos. Las hembras medían alrededor de treinta centímetros menos, y pesaban cerca de treinta kilos. El dimorfismo sexual es notorio también en los caninos.

VIDEOS

BIBLIOGRAFIA

http://www.portalciencia.net/antroevoafar.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Australopithecus_afarensis

http://www.sindioses.org/cienciaorigenes/mentiras/mentiras02.html

HOMO ERECTUS

24 febrero 2010

El Homo erectus vivió hace 1,8 millones de años en el Pleistoceno inferior y medio. Los Homo erectus clásicos habitaron en Asia, el ejemplar más antiguo encontrado allí tiene 1 millón de años y el más joven tan solo 100.000, pero el fósil más antiguo se encontró en África, por lo que se piensa que esta especie se originó en este continente y después emigró en busca de nuevos territorios, ya que era nómada, vivía de la caza y del carroñeo y de la recolección de gramíneas y vegetales.

Era muy robusto y medía casi 1,80 m, (antes se representaba como un hombre pequeño [1.67m], pero un reciente descubrimiento ha introducido la necesidad de replantear el crecimiento ya que se trata de un individuo infantil de esa altura, con lo cual los adultos alcanzaban la medida anterior [1.80m]). Podía caminar erguido. Su cerebro era grande, desde 800-90 cm3 llegando hasta 1.100 cm3. (la media fue aumentando a lo largo de su historia). Poseía una fuerte mandíbula sin mentón, con los incisivos planos y los molares grandes con esmalte grueso. Las características del esqueleto eran típicamente humanas, salvo la robustez de las extremidades y los puntos de sujeción muscular.

Han sido encontrados en asociación con el homo erectus multitud de herramientas: tajadores, rascadores, cuchillos, martillos, yunques y algunas puntas, además de instrumentos de huesos de ciervo, gamo y búfalo, como cavadores, cuencas, cuchillos y puntas. El gran descubrimiento del Homo Erectus fue el fuego, más exactamente, la domesticación del fuego, ya que éste existía en su forma natural (incendios, volcanes, etc). Se ha comprobado además que el Homo erectus usaba el fuego para cocinar, pues en su cueva se han encontrado cenizas y carbón vegetal asociados a huesos de animales y a semillas quemadas, sin embargo, no hay acuerdo sobre si era fuego conservado de fuentes naturales o era ya producido artificialmente.

Se organizaban en grupos reducidos, de entre 20 y 30 individuos para poder explotar los recursos de un área sin agotarlos y cubrir las necesidades mínimas del grupo. Entre los grupos algunos se dedicaban a actividades de carroñeo de grandes animales, como elefantes, hipopótamos, rinocerontes… La caza de animales mas grandes requería de la cooperación de varios grupos, que aportarían grandes cantidades de carne y reforzarían los lazos sociales. Otras actividades que se repartían eran la de recolección de frutos y vegetales, además de la talla de instrumentos.

Bibliografía:

http://es.wikipedia.org/wiki/Homo_erectus

http://www.antropos.galeon.com/html/ERECTUS.htm

http://www.monografias.com/trabajos15/homo-erectus/homo-erectus.shtml

http://www.slideshare.net/mewiss/homo-erectus

Teoria de la endosimbiosis

23 febrero 2010

INTRODUCCIÓN

La teoría de la endosimbiosis* serial o en serie fue propuesta por la bióloga Lynn Margulis.

Esta teoría  describe la aparición de las células eucariotas, nucleadas constituyentes de los procariotas y de todos los organismos pluricelulares,  como consecuencia de la sucesiva incorporación por simbiosis de diferentes células sencillas no nucleadas, similares a las procariotas actuales, aparecidas hace 3500 millones de años.

Actualmente se ha aceptado que las eucariotas surgieron como consecuencia de procesos de simbiosis y ha quedado demostrado que mitocondrias y cloroplastos de los eucariotas tienen este origen. Además Margulis ha anunciado que publicará un artículo que probaría la incorporación simbiótica de un filio de bacterias para formar los flagelos y cilios bacterianos.

*Endosimbiosis: relación simbiótica al interior de la célula, con algunas particularidades metabólicas que no se encontraban en los individuos separados y esta asociación se transmite de generación en generación

ANTECEDENTES DEL ORIGEN

SIMBIOGENÉTICO DE LAS CÉLULAS

En 1883, el biólogo alemán Andreas Schimper propuso que la capacidad fotosintética de las células vegetales podía proceder de cianobacterias aun presentes en la naturaleza y con iguales capacidades.

En 1910 Mereschovky presentó la hipótesis según la cual el origen de las células eucariotas se encontraba en la fusión de varias bacterias diferentes, poco después  el anatomista estadounidense Ivan Wallin  llegó a la misma conclusión.
En 1918 el biólogo francés Paul Portier llegaría a la conclusión de que las mitocondrias de las eucariotas habrían sido en su día bacterias de vida libre, ahora confinadas en el interior de estas eucariotas; Wallin llegaría en 1925 a la misma conclusión.
Estos trabajos, poco valorados en su tiempo, permanecieron olvidados hasta que Margulis, apoyándose en ellos, poniendo énfasis en las capacidades de las bacterias y la potencialidad de la simbiosis, formulara en 1967 la teoría endosimbiótica.

TEORÍA

La teoría endosimbiótica describe el paso de las células procariotas (bacterias no nucleadas) a las células eucariotas (células nucleadas constituyentes de todos los pluricelulares) mediante incorporaciones simbiogenéticas.

Margulis describe este paso en una serie de tres incorporaciones mediante las cuales, por la unión simbiogenética de bacterias, se originaron las células que conforman a los individuos de los otros cuatro reinos protistas, animales, hongos y plantas.

Según una de las  estimaciones más aceptadas, hace unos 2.000 millones de años la vida estaba compuesta por muchas  bacterias diferentes, adaptadas a diferentes medios. Margulis destacó  la alta capacidad  de estas bacterias  para adaptarse al inestable ambiente de la Tierra en aquella época. Hoy en día se sabe que estas bacterias usaron un gran número de  metabolismos diferentes para enfrentarse a grandes dificultades, según la bióloga esto refleja su capacidad para aportar soluciones a esas dificultades.

-Primera incorporación simbiogenética:

Una bacteria consumidora de azufre, que utilizaba el azufre y el calor como fuente de energía , se fusionó con una bacteria nadadora (espiroqueta) pasando a formar un nuevo organismo sumando sus características iníciales las cuales se fusionaron. El resultado fue el primer eucarionte (unicelular eucariota) y ancestro único de todos los pluricelulares. El núcleoplasma de la células de animales, plantas y hongos sería el resultado de la unión de estas dos bacterias.

A las características iniciales de ambas células se le sumó una nueva morfología más compleja la resistencia al intercambio genético horizontal. El ADN quedó confinado en un núcleo interno separado del resto de la célula por una membrana.
Esta parte de la teoría  no es aceptada en la actualidad,  sólo la defienden Margulis y sus asociados.

-Segunda incorporación simbiogenética:

Este nuevo organismo todavía era anaeróbico, incapaz de metabolizar el oxígeno, este gas suponía un veneno para él, por lo que vivió en medios donde este oxigeno, cada vez más presente en la atmósfera, fuese escaso. En este punto, una nueva incorporación permitiría a este primigenio eucarionte  metabolizar oxigeno. Este nuevo endosombionte, originariamente bacteria respiradora de oxigeno de vida libre, se convertiría en las actuales mitocondrias y peroxisomas (orgánulo citoplasmático) presentes en las células eucariotas de los pluricelulares, posibilitando su éxito en un medio rico en oxígeno como ha llegado a convertirse el planeta Tierra. Los animales y hongos somos el resultado de esta segunda incorporación.

-Tercera incorporación simbiogenética:

Esta tercera incorporación originó el Reino vegetal, las recientemente adquiridas células respiradoras de oxígeno fagocitarían bacterias fotosintéticas y algunas de ellas, haciéndose resistentes, pasarían a formar parte del organismo, originando a su vez un nuevo organismo capaz de sintetizar la energía procedente del Sol. Estos nuevos pluricelulares, las plantas contribuyeron y contribuyen al éxito de animales y hongos.
En la actualidad permanecen las bacterias descendientes de aquellas que originaron por incorporación  las células eucariotas; así como los protistas que no participaron en alguna de las sucesivas incorporaciones.

- A partir de esatas células mas complejas, surgieron por evolución los organismos eucariotas.

ARGUMENTOS A FAVOR Y EN CONTRA DE

LA TEORÍA DE LA ENDOSIMBIOSIS

*A favor:

-El tamaño de las mitocondrias es similar al tamaño de algunas bacterias.

-Las mitocondria y los cloroplastos contienen ADN bicatenario (de doble cadena) circular cerrado covalentemente  (como los procariotas)  mientras que el núcleo eucariota posee varios cromosomas bicatenarios lineales.

-Están rodeados por una doble membrana, lo que concuerda con la idea de que la membrana interna sería la membrana plasmática originaria de la bacteria, mientras que la membrana externa correspondería a aquella porción que la habría englobado en una vesícula.

-Las mitocondrias y los cloroplastos se dividen por fisión binaria (la célula madre se divide en dos células hijas de igual tamaño) al igual que los procariotas (los eucariotas lo hacen por mitosis).

-En mitocondrias y cloroplastos los centros de obtención de energía se sitúan en las membranas, al igual que ocurre en las bacterias.

-En general, la síntesis proteica en mitocondrias y cloroplastos es autónoma.

-Algunas proteínas codificadas en el núcleo se transportan al orgánulo, y las mitocondrias y cloroplastos tienen genomas pequeños en comparación con los de las bacterias.. Esto es consistente con la idea de una dependencia creciente hacia el anfitrión eucariótico después de la endosimbiosis. La mayoría de los genes en los genomas de los orgánulos se han perdido o se han movido al núcleo. Es por ello que transcurridos tantos años, hospedador y huésped no podrían vivir por separado.

-El análisis del ARN del ribosoma de mitocondrias y plastos revela escasas diferencias evolutivas con algunos procariotas.

*En contra:

-Las mitocondrias y los plastos contienen intrones (cierta región de ADN), una característica exclusiva del ADN eucariótico. Por tanto debe de haber ocurrido algún tipo de transferencia entre el ADN nuclear y el ADN mitocondrial/cloroplástico.

-Ni las mitocondrias ni los plastos pueden sobrevivir fuera de la célula. Sin embargo, este hecho se puede justificar por el gran número de años que han transcurrido: los genes y los sistemas que ya no eran necesarios fueron suprimidos; parte del ADN de los orgánulos fue transferido al genoma del anfitrión, permitiendo además que la célula hospedadora regule la actividad mitocondrial.

-La célula tampoco puede sobrevivir sin sus orgánulos: esto se debe a que a lo largo de la evolución gracias a la mayor energía y carbono orgánico disponible, las células han desarrollado metabolismos que no podrían sustentarse solamente con las formas anteriores de síntesis y asimilación.

BIBLIOGRÁFIA

http://www.scribd.com/doc/16787251/Teoria-de-la-endosimbiosis

http://es.wikipedia.org/wiki/Endosimbiosis_seriada

http://webs.uvigo.es/mmegias/5-celulas/1-endosimbiosis.php

http://endosimbioticayeucariotasbrad.blogspot.com/

Libro de Biología y Geología 4ºESO Ed: Anaya

http://axxon.com.ar/rev/138/c-138Divulgacion.htm

HOMO ERECTUS (Laura Val 4ºD)

21 febrero 2010

El Homo erectus es un homínido que vivió entre 1,8 millones de años y 300.000 años.

Se desarrolló solamente en África, a partir de ahí surge una nueva especie: el “homo erectus” (antiguamente eran “Pithecanthropus”), en Europa se les denominó “anteneardentales”

Sus restos se encuentran también en Asia (China e Indonesia) y Europa. Siendo originaria de África ha sido la primera especie con tendencia a emigrar, es decir, desplazarse en busca de nuevos territorios de caza.

En Europa vivieron durante varias glaciaciones alpinas. Durante estas glaciaciones el nivel del mar bajó, por lo que se supone que los primeros llegarían a Europa a través de los Dardanelos. El Homo erectus llegó a Europa como un cazador y carroñero más, junto con el león, el lobo y la hiena.

Poseía una fuerte mandíbula sin mentón, pero de dientes relativamente pequeños. Presentaba un mayor dimorfismo sexual que en el hombre moderno.

Era muy robusto y tenía una talla elevada, casi 1,80 m de medida. El volumen craneal era muy variable, entre 800 y 1200 cm3 (la media fue aumentando a lo largo de su historia, su cráneo era casi tres veces mayor que el del Australopithecus).

Su gran descubrimiento fue el fuego, es decir, la domesticación del fuego, ya que éste existía en incendios, volcanes, etc.

Se sirvió de él para calentarse, asar alimentos, era el centro de la vida social. Con el fuego aparecen los primeros campamentos organizados, al aire libre o en cuevas.  Este es el origen del cambio psicológico de la humanidad y del desarrollo de estructuras sociales. Alrdedor del fuego los cazadores organizarían la caza del día siguiente,  relatarían sus hazañas, se relatarían historias, y se reforzarían los lazos que unen a la familia y al clan.

El fuego, mejora su calidad de vida y permite el establecimiento en las áreas que eran inhabitables en épocas de frío intenso. Mejora la alimentación y la conservación de alimentos. Se utiliza en la fabricación de y prolonga las actividades al prolongar las horas de luz. El H. Erectus vivía de la caza y recolección de gramíneas y vegetales, por ello sería nómada, por lo que los hogares hallados serían lugares en los que el grupo caza, despieza o talla instrumentos por un periodo de tiempo corto.

La organización era a base de grupos reducidos de individuos para explotar los recursos de un área sin agotarlos y cubrir las necesidades mínimas del grupo. Su existencia está ligada a la existencia de conexiones con otros grupos para formar redes de intercambio matrimonial y de información. Los restos de los grandes mamíferos de esta época pueden responder a actividades de carroñeo de grandes animales muertos por causas naturales o de los restos dejados por otros animales. Las actividades de caza de los grandes herbívoros requerirían la cooperación de varios grupos, que aportarían grandes cantidades de carne y reforzarían los lazos sociales.

Los lugares en los que habitan son al aire libre o en cuevas y abrigos naturales, en algunas estaciones al aire libre se han encontrado estructuras complejas, lugares para cocinar, otros para tallar o para descansar.

Los cambios climáticos modifican los animales y las plantas, modificando los recursos para estas comunidades cazadora-recolectora. Sus estrategias eran de supervivencia y adaptación al medio que cambian junto con los cambios en la naturaleza. Los útiles más utilizados eran las hachas de mano.

Los restos más abundantes postcraneales son los relacionados con la cadera, presentando una pelvis como la del hombre moderno, mucho más robusta, al igual que el fémur en donde se aprecia que tendrían un cuerpo fuerte, tan bípedo como el hombre actual. La estatura se ha vinculado siempre en las teorías de la evolución a una progresión constante.

El homo erectus forma parte de nuestra historia de evolución y es quién descubre el fuego, un elemento esencial para la vida cotidiana, además desarrolla las formas de organización, siendo así uno de nuestros antecesores, y no menos interesantes que los demás.

BIOGRAFÍA

http://www.antropos.galeon.com/html/ERECTUS.htm

http://es.wikipedia.org/wiki/Homo_erectus

http://www.monografias.com/trabajos15/homo-erectus/homo-erectus.shtml#FORMAS


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.