La oveja Dolly

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La oveja Dolly (5 de julio de 1996 – 14 de febrero de 2003) fue el primer mamífero clonado a partir de una célula adulta. Sus creadores fueron los científicos del Instituto Roslin de Edimburgo (Escocia), Ian Wilmut y Keith Campbell. Su nacimiento no fue anunciado hasta siete meses después, el 23 de febrero de 1997.

Creación de Dolly:

De la ubre de la madre de Dolly (una oveja Fin Dorset de seis años) los científicos sacaron una célula, que contiene todo el material genético (ADN) de la oveja adulta. Después, la otra oveja, a la que llamaremos oveja X, le extrajeron un óvulo, el cual serviría de célula receptora. Al óvulo se le sacó el núcleo, eliminando así el material genético de la oveja donante. Se extrajo el núcleo de la célula mamaria y, mediante impulsos eléctricos, se fusionó al óvulo sin núcleo de la oveja donante. Con los mismos impulsos se activó al óvulo para que comenzara su división, tal y como lo hacen los óvulos fertilizados en un proceso natural de reproducción. Al sexto día, ya se había formado un embrión, el cual fue implantado en el útero de una tercera oveja, la madre sustituta, que tras un periodo normal de gestación, dio a luz a Dolly: una oveja exactamente igual a su madre genética. La célula de la que venía Dolly era una célula ya diferenciada o especializada, procedente de un tejido concreto (la glándula mamaria), lo cual suponía una novedad, hasta ese momento se creía que sólo se podían obtener clones de una célula embrionaria, es decir no especializada. Cinco meses después nacía Dolly, que fue el único cordero resultante de 277 fusiones de óvulos enucleados con núcleos de células mamarias. Veintinueve estuvieron a punto de salir adelante, pero frenaron su crecimiento. Dolly es una copia exacta de la donante adulta y no lleva ningún gen de la madre de la que nació.

Vida de Dolly:

Dolly vivió siempre en el Roslin Institute. Allí fue cruzada con un macho Welsh Mountain para producir seis crias en total. De su primera parición nace “Bonnie”, en abril de 1998. Al año siguiente, Dolly produce mellizos: “Sally” & “Rosie”, y en el siguiente parto trillizos: “Lucy”, “Darcy” & “Cotton”. En el otoño de 2001, a los cinco años, Dolly desarrolla artritis comenzando a caminar dolorosamente, siendo tratada exitosamente con drogas antinflamatorias.

El 14 de febrero de 2003 (6 años), Dolly fue sacrificada debido a una enfermedad progresiva pulmonar. Piénsese que un animal de la raza Finn Dorset como era Dolly tiene una expectativa de vida de cerca de 11 a 12 años, pero Dolly vivió solo seis años. La necropsia mostró que tenía una forma de cáncer de pulmón llamada Jaagsiekte, que es una enfermedad común de ovejas, y es causada por el retrovirus JSRV. Los técnicos de Roslin no han podido certificar que haya conexión entre esa muerte prematura y el ser clon, pues otras ovejas de la misma manada sufrieron y murieron de la misma enfermedad. Tales enfermedades pulmonares son un particular peligro en las estabulaciones internas, como fue la de Dolly por razones de seguridad. Los restos disecados de Dolly son exhibidos en el Museo Real de Escocia.

Sin embargo, algunos han especulado que había un factor agravante al deceso de Dolly y era que tenía una edad genética de seis años, la misma edad de la oveja de la cual fue clonada. Una base para esta idea fue el hallazgo de sus telómeros cortos, que típicamente es resultado del proceso de envejecimiento. Sin embargo, el Roslin Institute ha establecido que los controles intensivos de su salud no revelaron ninguna anormalidad en Dolly que pudieran pensar en envejecimiento prematuro.

Utilidad de los clones y problemas éticos:

En este sentido, el mayor interés está en la obtención de plantas o animales transgénicos, modificados de manera que sean útiles para distintas aplicaciones en el campo de la medicina, la agricultura y la industria. Imagínense un rebaño de ovejas o vacas que segreguen, en su leche, una sustancia esencial para tratar una enfermedad humana. No obstante, todavía no se han logrado clonaciones masivas que permitan la formación de rebaños productores y, por lo tanto, tampoco el producto de la modificación genética, al menos en cantidades económicamente rentables. Otra posible aplicación de gran interés es la perpetuación, con ayuda de estas técnicas, de especies en peligro de extinción.

Si la clonación de animales modificados no ha despertado el recelo del público en general, no se puede decir lo mismo de la clonación humana, donde la imaginación de ejércitos de clones para la guerra, para ser utilizados como donantes de órganos o cualquier otro tipo de fantasía literaria están a la orden del día. Hoy por hoy, hay varios factores que impedirían llevar a cabo estas fantasías; los más importantes son, dejando a un lado las consideraciones de tipo ético, el alto coste de estas operaciones o el hecho de que para conseguir un sólo clon sería necesario inseminar a un gran número de mujeres. Recuérdense los casi 300 ensayos necesarios para obtener a Dolly; además, esto supondría una grave instrumentalización de la mujer. Del mismo modo, al proceder los clones de una célula adulta, donde el paso del tiempo deja sus huellas en forma de mutaciones al igual que las drásticas técnicas que se utilizan para obtenerlos, es posible que el clon tuviera problemas añadidos. Hasta el momento, Dolly no parece haber mostrado ningún problema destacable, pero no se puede descartar que ocurra. En cualquier caso, parece recomendable esperar a que estos asuntos queden aclarados antes de acometer un intento de clonación humana.

Para aquellos que ven en la clonación la posibilidad de una prolongación de su propia vida, tan sólo decir que se trata de una idea ingenua y sin sentido, ya que un clon siempre será un individuo diferente del que se originó, como lo son los gemelos entre sí, a pesar de ser iguales genéticamente y aunque se críen en un mismo ambiente; lo único que compartirán será la propensión a ciertas enfermedades y la constitución general. Entiéndase que el genoma humano sólo marca potencialidades; la expresión de los genes depende, en gran medida, del ambiente. Así, un niño con genes que le faculten para la música, puede no desarrollar sus capacidades si no nace en una familia que le proporcione la educación y el ambiente musical necesario, o bien, otro con genes que le capaciten para ser alto no crecerá lo mismo si no le suministran los nutrientes necesarios para ello. También se ha hablado de la combinación de las técnicas de clonación con las de manipulación genética para la selección de hijos más sanos, inteligentes, etc.; todo esto supondría una medida eugénica de mejoramiento artificial de la raza humana, una práctica, por el momento, prohibida.

Los partidarios de la clonación humana la admiten dentro del ámbito de las técnicas de reproducción asistida para parejas con problemas de fertilidad, si bien, algunos señalan la posibilidad de traumas psicológicos o de aceptación social en la descendencia. Estos mismos problemas ya fueron apuntados en contra de las primeras experiencias de fecundación in vitro; afortunadamente, no parece que se hayan producido situaciones de este tipo. Del mismo modo, la clonación podría ser un recurso para aquellas parejas en las que uno de los miembros sea portador de alguna enfermedad hereditaria grave.

Otro punto a favor de la clonación está en la capacidad de totipotencia de las células que constituyen un embrión de pocos días, de la que antes hemos hablado. Este tipo de células, capaces de dar lugar a toda clase de tejidos, se las conoce como “células madre” y se están estudiando como remedio para un gran número de enfermedades muy graves, como el Alzheimer, el Parkinson, algunos tipos de cánceres, etc., así como para la obtención de tejidos para transplantes. Desde el punto de vista ético, su uso presenta graves problemas pues supone la creación de un embrión cuyo desarrollo se paraliza para su uso médico o para la investigación; esta práctica es rechazada por las asociaciones y movimientos anti-abortistas y por aquellos que lo consideran una instrumentalización del ser humano. Hoy en día, en España está prohibida la creación de embriones para su uso en investigación, si bien se admite la utilización de los embriones desechados o caducados procedentes de la fertilización in vitro. Con todo, parece que el problema de la clonación realmente reside en la finalidad perseguida, no en las propias técnicas.

Videos:

Bibliografía:

http://www.madrimasd.org/cienciaysociedad/ateneo/temascandentes/clonacion/default.asp

http://es.wikipedia.org/wiki/Oveja_Dolly

http://cruxetgladius.blogspot.com/2008/12/la-clonacin-humana-deja-de-ser.html


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